La mayoría de los centros educativos españoles se preparan para una vuelta al cole con el uso limitado o restringido de los dispositivos electrónicos en las aulas, aunque la fórmula y el grado varían según la comunidad autónoma. En Andalucía, el calendario escolar fija el inicio de curso el 10 de septiembre para Infantil, Primaria y Educación Especial, y el 15 de septiembre para ESO, Bachillerato y FP. Y, si bien el uso de los móviles en horario lectivo está hoy prohibido prácticamente en la totalidad de nuestro país, en casa son las familias quienes deben decidir cómo, cuándo, cuánto y para qué se usan las pantallas.
Según el estudio ‘El primer móvil en las familias españolas: edad, normas y condiciones’, elaborado por la marca española de tecnología para las familias SPC, los padres y madres sí tienen claras algunas de las normas que les gustaría aplicar en casa si existiera un acuerdo familiar sobre el uso de los dispositivos.
Las condiciones que más elegirían en la región coinciden con la media nacional en límite de tiempo y prohibición durante las horas de estudio y clase. Sin embargo, las familias andaluzas situarían en tercer lugar el control parental activo (41,5%). En esta posición, la media nacional situaría la prohibición de uso durante las comidas (40,5%). En cualquier caso, la aplicación de estas condiciones debería llegar siempre tras una conversación en familia con los más pequeños.
Acuerdos familiares para un uso responsable
Lo que falta, en la mayoría de los casos, es un momento pensado específicamente para tener esa conversación con los hijos, que debe ocurrir antes de la entrega del dispositivo, y un formato que convierta la idea en un compromiso compartido de mayores y pequeños, en lugar de una norma que solo existe en la cabeza de los padres.
En este sentido, Laura Cuesta Cano, docente y experta en bienestar digital, comparte en colaboración con SPC, la marca española de tecnología para la familia, seis recomendaciones para establecer un acuerdo familiar que ayude a promover buenos hábitos digitales en familia de cara a la vuelta al cole:
- Compromisos compartidos que dejen claro que el acuerdo es bidireccional. Si se pide a los menores que respeten ciertos límites, los adultos deben cumplir los suyos, como guardar su propio móvil durante los momentos de tiempo en familia.
- Una rutina con horarios claros, que incluya no solo el tiempo de dispositivo, sino también las tareas escolares, las actividades extraescolares y el tiempo de ocio o juego libre.
- Tiempos de uso de los dispositivos pactados según la edad y la madurez del menor, explicando el porqué de cada límite y transmitiendo la importancia del autocontrol y el uso saludable.
- Espacios y momentos libres de pantallas, como la mesa durante las comidas, las reuniones familiares o las habitaciones de los más pequeños.
- Desconexión antes de dormir, desactivando notificaciones o activando el modo avión durante la noche en caso de tener que dejar el dispositivo en su cuarto. El tiempo de desconexión recomendado para asegurar un buen descanso es de al menos una hora y media antes de irse a la cama.
- Alternativas de ocio compartido en familia, como el deporte o los juegos, que refuercen habilidades sociales más allá de la pantalla y permitan pasar más tiempo juntos.
Un acuerdo funciona mejor cuando se apoya en gestos concretos y compartidos. Por ello, su formalización no significa redactar un contrato ni imponer una lista de prohibiciones. También deben ser los más pequeños quienes, a raíz de la conversación con sus padres, formulen sus propios compromisos.
“Imponer no es lo más efectivo. Si negociamos y consensuamos estos acuerdos con nuestros hijos e hijas, en una conversación tranquila y explicándoles el porqué de nuestras decisiones, lograremos mucha más cooperación por su parte. Y, aunque seamos nosotros los adultos, no cabe duda de que los menores aprenden por imitación — por eso debemos ser los primeros referentes para ellos, con y sin tecnología”, valora Laura Cuesta Cano.
Con este objetivo, SPC y Laura Cuesta Cano han desarrollado el Compromiso Digital Familiar por Edades, una guía práctica a la que se puede acceder de forma gratuita en la web de la marca. En ella, el primer móvil no se plantea como una fecha fijada en el calendario, sino como una conversación en familia con compromisos bidireccionales que asumen tanto los hijos como los padres.
“Las familias no necesitan más presión ni más mensajes de miedo en esta vuelta al cole. Necesitan herramientas sencillas que les ayuden a entender el momento con criterio”, señala Teresa Acha-Orbea, directora general de SPC. En este sentido, para las familias que buscan dispositivos diseñados para niños que incorporen una propuesta de condiciones de uso, SPC cuenta con diferentes opciones.
Se trata del ecosistema formado por los dispositivos WUUM ONE y WUUM TAB. Ambos incorporan SPC Circles, la aplicación de acompañamiento parental que permite administrar tiempos de uso total o por aplicación, crear chats privados y seguros, aprobar contactos, supervisar apps y acordar normas de uso para toda la familia.
Tecnología que acompaña
SPC WUUM ONE es el dispositivo móvil evolutivo de la familia WUUM que nace como reproductor de música y que, a medida que el niño crece, va incorporando funciones hasta convertirse en su primer smartphone. Esa transición la controlan los padres desde la app SPC Circles, disponible en la tienda de aplicaciones de sus smartphones. Una vez instalada podrán ir activando diferentes opciones y aplicaciones de manera gradual, según la madurez del niño y las necesidades de la familia: ya sea la función de llamadas, internet, redes sociales, etc. Junto a él, SPC WUUM TAB completa el ecosistema como tablet también evolutiva y pensada para las primeras experiencias de aprendizaje y ocio digital seguro.
SOBRE SPC
SPC es una consultora tecnológica europea con raíces españolas y casi cuatro décadas de trayectoria, especializada en el diseño, desarrollo e integración de soluciones orientadas a mejorar la vida de las personas y acompañar la transformación de las organizaciones. La compañía combina su experiencia como fabricante tecnológico con ingeniería propia y conocimiento aplicado para intervenir en distintas fases de la cadena de valor, desde el desarrollo de dispositivos hasta el diseño de proyectos integrales para empresas e instituciones. Con presencia internacional y un equipo multidisciplinar, SPC ha construido un modelo que integra fabricación, integración y capacidad consultiva bajo el enfoque “human by design», situando las necesidades reales de las personas en el centro de cada solución.

